...y me preguntan qe con qé te qiero y aseguro qe lo hago con todo. Todo; desde la uña del dedo pequeño del pie, qe a penas se ve, hasta la última neurona, cuerda o loca, que me quedará cuando ya no me queden más. Con todo; cabeza y corazón, cuerpo y alma. Nada de lo que soy queda a salvo de lo que eres para mí. Es inevitable. Es verte y no necesitar nada más, ser completamente feliz por un rato... aún teniendo que mirarte de reojo el setenta y siete por ciento de las veces que lo hago, para que no te des cuenta de que soy incapaz de ver mucho más allá. No quiero agobiarte, y hay veces que me da la sensación de que lo hago con un simple mensaje al móvil... por eso, intento ser todo lo discreta que puedo... Y créeme, no es fácil.Si te digo la verdad, hasta el día que me lo preguntaron, nunca me lo había planteado. ¿con qué te quiero? Supongo que cuando estás tan segura de algo, y yo lo estoy, ni siquiera te preguntas con qué partes de ti sientes que lo que sientes es seguro y cierto. Supongo que “todo” implica que mi tripa se agite media hora antes de la hora en que tenemos que vernos y tenga ganas de hacer pis a cada paso que piso, que mi pulso tiemble más de lo normal al coger el móvil para llamarte una de esas pocas veces en las que me atrevo a hacer que la que sienta los movimientos sísmicos sea mi voz y no mi mano, que te sonría sin saber por qué cada vez que me miras, incluso cuando estoy o he podido estar triste, que me apetezca contarte cualquier tontería porque me ha recordado a ti... Y es que supongo que “todo” implica que todo o casi todo me recuerde a ti.Supongo que “todo” implica enfadarme contigo porque no das señales de vida con la misma facilidad con la que te adoro y todo se me olvida cuando enuncias un simple “hola” al cabo de unos días. Supongo que “todo” implica que la complicidad sea el factor y la actriz principal en nuestras conversaciones, a veces habladas y otras calladas, y que sienta que cada vez que cruzamos miradas nos estamos diciendo mil cosas en un lenguaje que sólo tus ojos y los míos saben interpretar. Supongo que “todo” implica que sienta invadida mi intimidad cada vez que tengo que decirte algo con gente alrededor y por eso hago esfuerzos inconscientes por susurrártelo bajito; para que nadie me oiga...Me dicen que si te quiero con todo tengo un problema, que posiblemente a ti no te ocurra lo mismo... Y yo contesto que seguramente sea cierto, que seguramente me quieras con el corazón pero no con la razón... pero ¿sabes? yo te quiero con todo... y todo es todo, y supongo que “todo” implica ser cobarde y no contártelo, pero también supongo que “todo” implica que me resulte sencillamente imposible rendirme, mientras espero el día en el que sea capaz de decirte que te quiero con todo. Y con nada más.
ADAPTADO: Ana Vazquez